Recetas de Lasaña

Cómo hacer lasaña casera

Lasaña de espinacas y gambas

La mitad de esta lasaña se hace con espinacas y la otra mitad con gambas. Dos grandes sabores en una deliciosa lasaña de espinacas y gambas que se remata con una cremosa bechamel que lo inunda todo.

El sabor a mar que aportan las gambas, con el sabor a tierra de las espinacas hacen una combinación perfecta que se entrelazan entre suaves capas de pasta y el toque salado del queso.

Lasaña de espinacas y gambas

Cada bocado será una fiesta para tus sentidos, donde disfrutarás de diferentes texturas y sabores. Un plato delicioso y reconfortante para cualquier ocasión que se convertirá en el favorito de toda la familia.

¿Quieres hacer aún más espectacular el plato y convertirlo en el sueño de los amantes de los mariscos? Sustituye la mitad de las gambas por carne de langosta fresca picada.

Puedes preparar este plato con anticipación y hornearlo más tarde, o incluso al día siguiente.

Preparación en: 30 minutos

Cocción en: 35 minutos

INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS

Para la salsa bechamel:

  • 125 ml de mantequilla
  • 125 g de harina
  • 1,25 litros) de leche entera, calentada
  • 1 pizca de nuez moscada molida
  • Sal y pimienta negra, al gusto

Para la lasaña:

  • 12 láminas de pasta para lasaña, más o menos dependiendo del tamaño de las láminas
  • 600 g de espinacas frescas
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo, finamente picado
  • 500 g de gambas crudas, peladas, desvenadas y cortadas por la mitad
  • 125 g de queso Parmigiano-Reggiano rallado
  • 375 g de queso Fontina o queso suizo rallado

Pasos para hacer la lasaña con espinacas y gambas:

Con la rejilla en la posición central, precalentamos el horno a 180 °C, sin ventilador y calor por los dos lados.

Empezamos preparando la lasaña. En una olla grande de agua hirviendo salada, cocemos la pasta para lasaña hasta que esté al dente. La escurrimos y aclaramos con agua fría. Rociamos un poco de aceite por encima para que no se peguen, y las reservamos.

Para el relleno, ponemos a calentar 2 cucharadas de aceite en una sartén grande a fuego medio, y salteamos las espinacas con el ajo durante un par de minutos, hasta que el ajo se haya dorado y las espinacas se hayan reducido de tamaño.

Lo sazonamos con sal y pimienta negra, y las transferimos a un colador para que escurran toda la humedad.

En la misma sartén con el aceite restante, cocinamos las gamas durante aproximadamente 1 minuto, hasta que dejen de tener un color translucido. Las sazonamos con sal y pimienta negra y las reservamos.

Para elaborar la salsa bechamel, derretimos la mantequilla en un cazo a fuego medio. Añadimos la harina y la tostamos durante 1 minuto a fuego medio, removiéndolo constantemente.

Vertemos la leche caliente poco a poco, mientras le damos vueltas con las varillas. La bechamel empezará a espesar poco a poco, pero en todo el proceso no debemos dejar de removerlo para que no salgan grumos.

Añadimos la nuez moscada, la sal y la pimienta negra. Probamos y ajustamos el condimento si es necesario.

Para montar la lasaña, cogemos una fuente para hornear de 33 x 23 cm, y con una cuchara repartimos una capa fina de bechamel en el fondo de la fuente para que no se pegue la pasta.

Cubrimos la base con una capa de pasta, ponemos encima la mitad de las espinacas y las gambas y lo bañamos con una generosa capa de bechamel. Repetimos el proceso colocando otra capa de pasta, el resto de las espinacas y las gambas, y otra generosa capa de bechamel.

Por último, ponemos una última capa de pasta y la cubrimos con el resto de la bechamel. Espolvoreamos el queso uniformemente por encima, y lo horneamos durante unos 20 minutos, dejando que se termine de gratinar debajo del grill aproximadamente 5 minutos.